domingo, 17 de abril de 2016

Paso once.

(...)

María caminó decidida hacia adelante al son de la música. A medida que se acercaba, más relajada se sentía. Se atrevió incluso a mirar a Sergio. Levantó la cabeza y dirigió la mirada al altar. Lo que allí vio la dejó paralizada.

¡Sergio ya no era Sergio! En su lugar había una especie de sapo monstruoso lleno de verrugas eruptantes, con ojos rojos como el fuego y una boca tan grande como un estadio de futbol. Sergio había mutado en aquello. 

La música nupcial se había transformado en una distorsión ruidosa con notas agudas y estridentes que perforaban sus oídos.

¡El cura ya no era el cura! En su lugar había una especie de masa amorfa de color negro que supuraba y despedía un olor terrible. Era como una acumulación de residuos de diversas clases en pleno proceso de descomposición.

Sus familiares, los invitados, nadie era quien había sido al entrar. En la iglesia, las personas habían sufrido una irreversible transformación hacia lo execrable. María temió por ella misma y corrió hacia la pila bautismal, ¡allí vería si ella también había sufrido la transformación! Corrió hacia allí rápido, ignorando todos los seres que la miraban extrañados e intentaban retenerla entre gritos imposibles de entender. Corrió y corrió, pero antes de llegar a la pila, justo en el momento en que casi sentía que ya podía ver su reflejo en el agua, justo cuando su mano se adelantaba para agarrarse a la fuente, justo entonces… María se evaporó, dejando tras ella únicamente un ligero y fétido vapor verde.  

En unos instantes, ni siquiera el vapor seguía allí. La escena se disolvió en una extraña mezcla de olores y texturas y la iglesia quedó vacía, como si nadie hubiera estado allí jamás.



domingo, 8 de junio de 2014

Yo sólo quiero que me dejen hablar

Me sorprende, en estos días de convulsión, ver cómo algunos, supuestos defensores de la democracia, han tenido problemas para decantarse sobre el debate del referéndum. ¿Qué referéndum dices? ¿El de la soberanía catalana o el de la república? Pues hombre, cualquiera me sirve, ¿no? Llámame hiperdemocrática, pero para mí, si abogas por el derecho a decidir, abogas por él en todas las situaciones. ¿O acaso quieres decidir, pero no todo? ¿Es lo que está de moda, una democracia selectiva?

Me explico. Por un lado, veo miles de personas en la calle manifestándose por el derecho a decidir el modelo de estado para España. Me juego lo que queráis a que muchos de esos miraban con incredulidad, incluso resquemor, las manifestaciones catalanas del 11 de setiembre reclamando el ‘dret a decidir’. Para los poco avispados, quiere decir exactamente lo mismo. ¡Quizás ése fue el problema, que como las pancartas estaban en catalán nadie las entendía y se malentendió todo! Bromas aparte, es de una hipocresía moral vergonzosa salir a las calles entusiasmado para pedir una consulta sobre el modelo de estado y, por otro lado, descalificar el movimiento independentista, que lo que reclama, al fin y al cabo, es lo mismo.

Pero la hipocresía no es unidireccional, ¡qué va! ¿Cuántas de esas personas que reclamaban el ‘dret a decidir’ han optado estos días por quedarse en casa alegando ‘esto no va conmigo’? Juzgando por los que éramos el sábado en plaça Sant Jaume, la gran mayoría. Para empezar, es ilusorio pensar que esto no va contigo. ¡Esto no podría ir más contigo! Es el juego democrático de participación ciudadana lo que se reclama estos días en las calles de todo el país. Does it ring any bells? Sí, sí, exactamente, es lo mismo que tú quieres, que nosotros queremos. La responsabilidad del ciudadano que apuesta por una democracia activa y real está con los que piden mayor participación ciudadana. Quizás me repito un poco, pero no deja de asombrarme la de veces que he oído ya, desde que Juan Carlos I abdicó la corona el lunes, que este ‘tema de la república’ no va con los catalanes, que no les afecta, que a ellos qué más les da.


Que nadie olvide que el mecanismo democrático que se está pidiendo, en ambos casos, es el mismo. Que nadie olvide lo bien que le viene al gobierno que el pueblo catalán se abstenga en su gran mayoría de un tema de tantísima importancia. Que nadie olvide que el pueblo catalán pide participación de la misma manera que ahora la piden en Madrid, en Andalucía, en Valencia, en Galicia. Que nadie olvide que el ‘divide y vencerás’ es el juego preferido del gobierno (i del govern!). Que nadie olvide que, a los catalanes, ya nos han vendido antes. Que nadie olvide que a Juan Carlos I nadie lo ha escogido. Que nadie olvide que el movimiento independista que lidera Junqueras es de base inequívocamente republicana. Que nadie olvide que si no salimos nosotros a reclamar nuestros derechos democráticos, nadie lo hará por nosotros. Que nadie olvide, porque el olvido es el peor destino de cualquier error. 

domingo, 1 de junio de 2014

Algunas cosillas.

Ya que parece que se me ha secado la inspiración por el momento, me gustaría al menos animar un poco esto con sugerencias musicales o literarias o cinéfilas, básicamente porque estoy muy estresada y mi necesidad de comunicación es más grande que nunca. No he cambiado mucho en estos últimos años y veréis que me repito más que el yogur de ajo, pero es que lo que me gusta, no lo cambio.

1.  Desde lueguísimo la primera sugerencia obligada que voy a hacer es Manel, en general, o sea todo, me explico. Me alucina toda su obra, es de lo mejor que se está haciendo hoy en día en este nuestro querido y pequeño país. Hay dos canciones por las que muero: Quin dia feia, amics (Atletes, baixin de l’escenari) y La bola de cristall (10 milles per veure una bona armadura).  ¿Por qué? Por la suavidad de su música, por la voz de él, melosa, como de un padre cariñoso, y por sus letras, que son poesía.

Quin dia feia, amics... 

Ara no, no, no! No m'interrompis!
No veus que estava inspiradíssim escrivint-te una cançó?
Ara que em quedava un vers per rimar amb els teus cabells,
Ara que quasi es pot sentir l'olor de la teva pell en el paper,
En el paper...”.

La bola de cristall

Mira, com els nervis no han pogut, les paraules que buscàvem.
Les diem i no fan por, les diem amb la veu alta:
"Amor meu, sempre hi seré, amor meu, com ho dubtaves?"”.

2.  Y hablando de poesía, he de reverenciar otro grupo de la terra: Mishima. ¿Es normal que en el mismo momento hayan salido dos grupos tan buenos? Quizás fueron a la misma escuela, quién sabe. O son familia y no lo dicen. Más bien apuesto por lo segundo. Me quedo con Llavors tu, simplement (Set tota la vida) y L’olor de la nit (Ordre i Aventura). La primera por la frase “Llavors jo era valent i la por la millor metzina, llavors tu, simplement, no existies...”; la segunda por la explosión que se desata en cada directo, pocas canciones tienen la cualidad para desatar la euforia del público, ésta es una.

Llavors tu, simplement.

L'olor de la nit

3.  De unas letras a otras, sin menguar profundidad. Bukowski, y punto. Bukowski me invade cada vez que lo leo, sus palabras van cargadas siempre de fuerza, resistencia y violenta sinceridad. We ain't got money, honey, but we got rain. No conocía este poema hasta hace unos meses, cuando lo leí de un libro que me regalaron. Y sí, reconozco que Bukowski es de mis predilectos, vale, pero este poema es puro arte de principio a fin, no hay ni una coma fuera de lugar. Increíble, potente, desgarrador. Bukowski.
4.   Me voy al cine y luego vuelvo. Ah no, pero no vuelvo, porque esta película me ha cambiado para siempre. La vi hace unos años en el Verdi, éramos cuatro personas en la sala y yo la única que lloraba cuando pasaron los créditos. Sensibilidad extrema y poesía visual, música delirante, de la directora de El Piano, y sobre el poeta más querido por el Romanticismo inglés. ¡Pues claro que es Keats! Siempre es Keats, me digo a mí misma, cuando me pregunto el por qué de lo que hago, siempre vuelvo a Keats, porque él es lo esencial, la poesía que sale del alma y viaja, pero está tan o más trabajada que un reloj suizo. Pero la película, sí. Bright Star. Hay que verla, hay que llorarla y hay que renacer después. “A thing of beauty is a joy for ever”. 
5.   A mí hay cosas que me afectan, entre ellas, leer a Yeats. Nunca había tenido la oportunidad de leerlo y en marzo me vi obligada, afortunadamente para mí. Cuando lo leí me parecía estar pisando tierra mojada, andar por bosques húmedos y mirar hacia arriba y perderme en el verde. No tengo una poesía favorita porque aún no lo conozco tanto, pero me quedo, por ahora, con The Song of Wandering Aengus, Adam's Curse y Easter, 1916.
6.   Y para que veáis que me gustan cosas de todos los estilos, he aquí otra película que he re-descubierto recientemente. Fui a verla al cine y no me dijo mucho, la verdad, pero desde entonces la he visto dos veces más y me encanta. Es divertida, es sencilla, es cálida. Y la música. About Time. 
7.   En la misma línea, otra comedia romántica que me sorprendió fue One Day. No sabría cómo describirla, me pareció… palpable, y poco convencional. La recomiendo. 
8.  Los franceses siempre hacen cosas de bastante calidad, pero esta película me alucinó. Sobre el paso del tiempo y las decisiones, a veces equivocadas, que tomamos de manera mecánica, y que luego repercuten en todo lo demás. La Vie d'une Autre va sobre todo esto y tiene como prota a la excelente Juliette Binoche, con eso lo digo todo. 


Creo que por hoy hay suficiente. Esto es lo que me baila por la cabeza, espero que guste y que anime a alguien a leer, ver o escuchar cualquiera de las cosas que he sugerido. Y ahora me vuelvo a los libros, los menos interesantes pero que también hay que leer. Saludos.