martes, 18 de diciembre de 2012

L'absence


Estado de creación.
Contagiada por mi cada vez más amada Woolf, siento que en algo tiene razón: si quieres ser artista, debes abrazarlo todo, embriagarte de todo, respirar cada aroma y probar cada manjar. Absorberlo todo y dejar que eso te modifique, mejor dicho, te cree desde la nada, te esculpa por entera, eso debe ser el arte. El arte debe ser una neblina de buena mañana, que se pueda inhalar del todo, y se asiente en los pulmones hasta que se desvanezca en el calor del cuerpo. A veces es como una nota, que resuena infinitamente en un salón vacío. O como una carrera en el agua, en rápidos que luchan por ahogarte, una exhalación brusca buscando algo donde sostenerse un tiempo más, un poco más solamente. El arte debe ser abrir la puerta y liberar el miedo más grande. Puede que sea romperse por fin, como una estructura de vidrio azotada fuertemente por el viento que no resiste la embestida y se rinde. Rendirse y dejarse envolver por una fuerza mayor. Y desaparecer.


“Despierta, despierta, ¡despierta!”  
“Con lo bien que estaba yo dormida…”. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Y si caigo


Cada vez que abras una ventana y pongas un pie fuera, cuando estés asentada en la repisa y mires atrás, veas el fuego abrasador que te persigue, alguien desde abajo te gritará: “¡No tengas miedo! ¡Salta!”. 
Más te valdría que te quemara el fuego entera, porque cuando alcances el suelo no habrá nada para detener la caída. Y tus sesos quedarán esparcidos por el asfalto, todo el mundo preguntará: “¿Pero por qué demonios saltó? ¿Acaso no vio que no había nada abajo esperándola?”. 
Sin embargo, siempre nos parece oír esa voz, clara y nítida, y nos da miedo el fuego que hay en la mirada de los que están arriba, gritando, es como un infierno y parece que nos quiera arrasar, ¿verdad? Y oímos esa voz, y la creemos. “¡Salta”, y saltamos. ¿Y sabéis lo que pienso? Una vez más, que mejor quedarse y arder, que caer y partirse en mil pedazos. 

jueves, 29 de noviembre de 2012

You’re the devil in disguise, oh yes, you are.


No quiero vivir en la falsedad del sentimiento, en el retorcimiento. Que cada palabra que se diga sea auténtica y original, que se hable sin parar, mal, bien, pero puro, cierto. Que si se miente, sea creíble. Esa es la base de una composición que merezca la pena leer, tocar, interpretar. Déjame crear, inventar para ti y no hará falta que preguntes de dónde proceden esas hordas de murciélagos, porque las aceptarás como parte de tu propio mundo, y cuando falten pensarás que nada tiene sentido. A mi alrededor todos han cogido un lápiz y se apresuran en escribir, universos enteros de elementos, sin los que no pueden vivir, que nada tienen que hacer ahí. Corred, corred, escribid, no dejéis que el tiempo se os coma las manos. Mancos no podríais escribir y eso sí sería una tragedia.


Qué pena que vengáis acompañado, sería un buen momento para haceros el amor. 
Si me permitís, me están esperando.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Reflexiones después de la noche electoral


No suelo escribir sobre política porque prefiero dejar eso a los expertos, que por algo lo son. Sin embargo, puede que el momento lo merezca. Así que allá voy. Y mi primera pregunta es: ¿cómo puede alguien que no entiende lo que es la libertad, que ha vivido siempre en la forma del imperialismo aplastante (pongamos que hablo de España), juzgar al pueblo que desea ser libre por encima de todo? ¡Por encima de todo! Por encima de derecha o izquierda, de políticas sociales o económicas, de ecologismos, de corrupción política o líderes pobres. A todo eso, el pueblo catalán ha superpuesto su soberanía, su derecho de autodeterminación que como país tiene y que ya viene siendo hora que le sea administrado. ¿Cómo puede este imperio apagar una llama de libertad que quema tan viva? Siempre he pensado que la tragedia del hombre que conoce la libertad es que no aceptará jamás la esclavitud, por muy impuesta que le venga. Y sin duda es una tragedia, porque eso le hará infeliz para siempre; pero es una tragedia necesaria, ya que le impulsa a no conformarse, a buscar un mañana mejor, más libre. Y eso precisamente pasa con Catalunya. Es un pueblo que HA SIDO libre (por mucho que se intente deformar la historia últimamente) que sabe cómo se ensancha el espíritu cuando uno toma sus propias decisiones. Quizás sea algo que pueda pasar por irrelevante, en estos momentos de aguda crisis económica y social, pero, ¿no han sucedido los mayores cambios siempre en épocas de crisis? La revolución francesa dio por acabada una monarquía décadente donde las hubiera, porque el campesino se moría de hambre y frío. La revolución rusa consiguió que los soldados se giraran hacia sus superiores y fusilaran a sus zares, porque la gente se moría de hambre y frío (mucho, mucho frío). La guerra que libraría a los americanos de los británicos sólo se acabó produciendo por la injusticia en la que vivían sometidos, por los impuestos, por el maltrato, por la explotación (does this ring a bell?). Puede que finalmente haya llegado el momento, que sí sea la crisis el tiempo adecuado para una transición hacia un país más justo, más libre y más moderno al fin y al cabo. No digo con esto que tenga esperanzas en que el proceso hacia el autogobierno vaya a ser satisfactorio, pues yo sí sigo desconfiando mucho de los títeres que hay en el Parlament; sin embargo, creo que es ahora o nunca. 
Los catalanes han hablado, hágase en ellos según su palabra. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Silencio inalienable


Cuántas veces se habrá acercado al fuego buscando de sofocante calor, sólo por sentirse amada, abrasada, caliente en todo su ser. Él llega a casa cuando ella ya se ha acostado, se desliza entre las sábanas, se coloca muy cerca, muy cerca de su cuerpo. Todavía es pronto, todavía podría despertarla y hacerle brutalmente el amor, lamer su sexo desnudo hasta que se encharquen las sábanas, suplicar que le deje penetrarla. Podría entonces embestirla como le gusta, oírla gemir, juntar sus manos sudadas, lamer su espalda, desearla toda. Podría besarla por todo su cuerpo, su fuego. Podría acariciarla infinitamente, y la desea y la ama tanto como para hacerlo. Sin embargo, sabe que mañana será un día largo para ella y opta por dejarla dormir. Ella suspira, largamente, amargamente. Una lágrima resbala por su mejilla, aún caliente por el deseo. Se tapa un poco más con la sábana, se aparta. Intenta decir algo pero se le mueren las palabras antes de poder hablar. Mañana será un día largo y debe descansar.
Al día siguiente ella se levanta, se lava la cara. Desayuna, se viste. Friega los platos y deja un poco de café hecho para él. Prepara lo que necesita para ir al trabajo. Va a cruzar ya la puerta y entonces se ven. Pero tienen mucha prisa como para hablar. Cierra con un portazo y no vuelve hasta tarde, y él hasta tan tarde que ella estará dormida de nuevo.

“Terrasses. Banys de color rosa. Cuines blanques.
‹‹El piso de ensueño que merecen ella y usted››.”



viernes, 9 de noviembre de 2012

Reencuentro


Hoy me he encontrado con Alicia. ¡Hola Irina! Andaba ella muy feliz, saltando de aquí para allá, y he tenido que bajarla de las nubes (un poquito sólo). Lo necesita, que si no se emociona y se cree que puede alcanzar las estrellas de un brinco. Hemos charlado y me he sentido muy feliz de oír su voz, a veces se me olvida y no me gusta nada. Es parte de mí. Bonita Alicia, es tan niña. No sé ni cómo pero siempre consigue llevarme con ella a bailar por ahí. Las hadas se reúnen en círculos secretos, celebran rituales por las noches y le sacan los ojos a los elfos, los torturan con frecuencia. Anda, calla. Alicia dice unas cosas. Hay que vivir el disparate, vivirlo de verdad, sentirlo en las carnes, para empezar a desencriptar el mundo que te rodea. Puede que tengas razón, aun así te digo que lo de beber y comer lo que te encuentres tirado por aquí no puede ser. Has de parar, ¿de acuerdo? ¡Uy, un conejo blanco con reloj! ¡Corramos tras él! Y así siempre.




El bosque


Ha recorrido los campos solo y ya no siente más que la lluvia, que lo acaricia incesantemente. Hace frío pero su cuerpo está caliente, como si el presagio de vivir fuera más y más fuerte a medida que se acerca a la meta. Mira al horizonte y ve tantísimas clases de verde y azul que no puede asimilarlas todas. Se deja fascinar, es un caminante, un observador del mundo. A veces echa a correr sin motivo, sólo por sudar y oírse respirar más fuerte. Otras calla y se limita a escuchar al mundo que lo rodea. Y lo que lo envuelve es tan auténtico y tan puro que hablar siquiera sería un pecado. Cuando se acerca la noche el viento se vuelve frío, pequeños trozos de hielo en su cabeza. En su interior el fuego lucha por mantenerse vivo. Se acurruca y espera a que el sol lo caliente de nuevo. Es un caminante y sólo camina, camina del todo. 
Al final canta una alondra, los primeros rayos. Parece que ha tenido suerte una vez más. 


jueves, 8 de noviembre de 2012

L'ombre du destructeur


¿Por qué no sientes como retumban las paredes y se quiebra el suelo a tus pasos? ¿No ves, el gigante en el que te has convertido, el poderoso destructor, inconsciente, aniquilando mi mundo? ¿Por qué no despiertas del sueño en el que estás y andas con calma, pisas suave, respiras profundo? Quizá porque no puedes, quizá porque no quieres. ¿Dónde vas a vivir cuando seas tan grande y salgas del cuadro? ¿Qué harás cuando rasgues la tela definitivamente, y no te quede mundo donde sentarte a descansar? Cuando seas tan enorme, y sólo suspirar barras pueblos enteros, cuando seas infinito, ¿qué harás? No te quedará universo suficiente y cuando llores entonces lo romperás. Y no habrá nada nunca más. 


Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi

martes, 6 de noviembre de 2012

¿No es verdad...?


Dejad que hoy me vuelva un poco, sólo un poco, romántica. Pienso que el amor es ideal, es siempre inalcanzable, es siempre dolor (placer al fin y al cabo), en un momento u otro. El amor tiene un punto de falso. El amor a veces son versos que hacemos rimar un poco a la fuerza. Pero, ¿y qué? ¿Acaso yo preferiría vivir sin conocer el amor (el Amor), aunque tan sólo lo conozca a través de mis queridos libros? El amor más grande, más perfecto, más irreal lo he leído, pero no por eso ha sido menos. Los grandes amores de la literatura los he vivido yo también, me he enamorado con tantos y de tantos, y los recuerdo todos tan bien. Cada uno es único y especial, sea despechado, violento, pasional, dulce, romanticón, cursi incluso. He tenido un momento para cada uno de ellos y todos me han hecho caer irremediablemente a los pies de cualquier personaje dispuesto a amar. ¡Dispuesto a amar! Es tan difícil decir esto. Tan duro. Dispuesto a amar… y dispuesto a que le amen, y a soportar la fatiga del amor, que es como una daga incansable que nunca deja de hundirse un poco más. Sin embargo, me siento en un momento de aceptación de la realidad tal y como es, la realidad del amor. Ya no me aflijo al saber que Don Juan no vivirá, ni lo hará Doña Inés, porque puedo decir que tengo edad para aceptar que eso es lo que debe pasar. Es un amor ficticio, que no puede sobrevivir a la última página del libro porque entonces buscaría su camino en la Tierra, y cualquier autor con dos dedos de frente sabe que eso no puede ocurrir. Ha de matar al amor en la última página sólo para encerrarlo, inmortalizarlo para siempre, abstraerlo y expandirlo sin miedo en una narrativa inventada que sirva como excusa, como tapadera, para el crimen del Amor. 

JUAN: ¿Y ese reloj?
ESTATUA: Es la medida 
                   de tu tiempo.
JUAN: ¡Expira ya!
ESTATUA: Sí; en cada grano se va
                   un instante de tu vida.
JUAN: ¿Y ésos me quedan no más?
ESTATUA: Sí. 
(Don Juan Tenorio, vs. 3692-3696)

miércoles, 31 de octubre de 2012

Miedo II


(Pablo está tranquilamente sentado viendo la televisión en su salón. De pronto suena el timbre. Repetidas veces. Se oyen golpes en la puerta).
Pablo: ¿Quién es?
Desconocida: ¡Soy la vecina del cuarto! ¿Puede dejarme entrar, por favor? ¡Necesito ayuda!
(Pablo abre la puerta).
P: ¿Qué pasa?
D: Me están persiguiendo. ¡¿Puedo entrar, por favor?!
P: Pase, pase. (Cierra la puerta). ¿Quién la persigue?
D: Oh, ellos lo saben muy bien. Quieren asustarme. Pero no podrán. Vamos a defender este sitio, señor mío.
P: ¿Cómo? Perdone, pero necesito saber qué está pasando. Por favor.
D: De acuerdo. Oiga, no quiero alarmarle, pero esto es por su bien. Hay gente. Que nos espía. Se preparan para atacar este edificio. Hace meses que los veo. Hoy me he enfrentado a ellos y mire, ¡mire! (Enseña una herida profunda en el costado izquierdo).
P: ¿Pero quiénes son?
D: Oh, son muchos los enemigos. Muchos. Tantos, que son inidentificables.
P: ¿Cómo? Pero oiga, ¿se puede saber qué está pasando aquí? Creo que le voy a tener que pedir que se marche, señorita, por favor.
D: Pablo. Escúcheme. Ellos saben todo de usted. No esperarán más. Cuando duerma, dejarán entrar el gas. El gas matará al edificio.
P: ¿El gas? ¿Pero qué…?
D: ¡¡El gas!! Es una nueva arma, la van a probar aquí. Conmigo, con usted. ¡Un arma! No deja nada. Nada. Se lo come todo. No habrá cadáveres que identificar, ¿lo entiende?
P: ¿De dónde ha sacado esta información?
D: Oh, tengo fuentes, desde luego. Jaime, el vecino del tercero. Se mudó hace dos meses, ¿recuerda?
P: Sí, recuerdo.
D: No pudo más. Sabía que esto pasaría. Y se fue. Y Marina, del segundo, con sus dos hijas. Se fueron hace cuatro meses, ¡cuatro! Más sensata, porque tiene familia.
P: Oiga pero si esto es verdad, ¿por qué usted sigue aquí?
D: ¡Yo no voy a rendirme! Resistiremos, sí. Resistiremos.
P: ¿Resistiremos? ¡¿Cómo?! ¡¿A qué?!
D: A los enemigos, aquí. Si protegemos el piso no tienen nada que hacer. Hemos de tapiar las ventanas y las puertas. Vamos.
P: Pero… escuche, esto es una locura. Además, si es gas con lo que pretenden atacarnos, ¿de qué servirá tapiar nada con nada? El gas penetrará igual…  
D: Oh, no. No, no penetrará. No lo hará. Créame, los conozco. Y conozco el gas.
P: Entonces, ellos, ¡¿quiénes son?!
D: ¡Shhht! No grite. ¿Lo oye? Parece que hay micrófonos aquí. Hablemos bajito. Rápido, páseme el sillón, lo empotraremos contra la puerta principal. (Pablo le alcanza el sillón). Así, bien ajustado. Movamos el sofá hacia ese ventanal. Oh. ¿Cómo puede vivir en un sitio con tantas puertas y ventanas? Esto es muy inseguro.
P: Imagino que tengo las mismas que usted, señorita.
D: Oh, no. No, no, yo mandé tapiar mis ventanas y blindar mis puertas hace tiempo.
P: ¡¿Qué?! Entonces, ¿por qué no estamos en su piso en vez del mío?
D: Oh, no. Completamente imposible. Puerta blindada. Olvidé contraseña. Por eso vine aquí.
P: ¿No recuerda la contraseña de su casa?
D: Oh, a veces sucede. Pero hoy todo está cerrado y no tengo a dónde ir.
P: ¡Hoy es lunes!
D: ¿No es increíble? ¡Y todo está cerrado! Alcánceme la mesa de la cocina y tapemos esa ventana. (Pablo le pasa la mesa).
P: Vamos a ver. Esto es increíble. No sé ni de qué tiene usted tanto miedo. (La desconocida le da una bofetada en la cara). 
D: ¡¡Basta ya!! ¿Quiere irse? ¡Váyase! Le pegarán un tiro antes de que haya cruzado el portal. Pero rápido, ¡váyase! Yo protegeré esta casa.
P: ¡¿Un tiro?! ¡¿Pero de qué clase de gente estamos hablando?!
D: ¡De la misma clase de gente que nos atacará con gas a no ser que protejamos este lugar! Quédese o váyase, pero si decide quedarse, colabore.
P: Señorita, ¡esta es mi casa!
D: ¡¡Shhhht!! No grite. Baje la voz. ¿Tiene algún lugar seguro donde refugiarnos durante el ataque?
P: Supongo. Tengo un pequeño desván encima de mi habitación.
D: ¡Oh, perfecto! ¡Un desván es perfecto! Vayamos allí. Coja comida y agua para unos días, por si acaso. Nunca se sabe.
P: De acuerdo, voy. (Mientras, la Desconocida sube al pequeño cuarto y examina el agujero lleno de cosas).
D: ¿Está listo?
P: Sí, aquí tengo todo. Ayúdeme a subirlo.
D: Vamos. (Entran al desván). Oh, perfecto, sólo un tragaluz. Tápelo con aquella manta. ¿Tiene velas? ¿Lámparas? ¿Linternas?
P: Sí, hay un poco de todo por aquí.
D: Oh, perfecto. Perfecto. (Comprueba que no entre luz por la ventanita). Ahora sentémonos. No encienda ninguna luz. Aún no es necesario. No haga ruido. En unos minutos se irán.
P: ¿Por qué?
D: Oh, comprenderán que no pueden vencernos.
P: ¿Lo comprenderán y se irán?
D: Exactamente. En unos minutos.
P: ¿Nos dejarán en paz después de irse?
D: Oh, sí. Sin duda. En unos minutos todo habrá pasado.
P: Tengo miedo.
D: Oh, yo también. Pero tan sólo aguarde unos minutos. Y todo habrá pasado.
                                                             

                                                           *               *                *


Piensan que todo es poco serio, 
estamos locos de atar.


lunes, 29 de octubre de 2012

Manifiesto


Según la RAE, manifiesto: escrito en que se hace pública una declaración de doctrinas o propósitos de interés general

El mundo se está volviendo muy loco. Y me está volviendo loca a mí también. Eso si no lo estaba ya antes. Un local abre y al día siguiente cierra y la culpa es del idiota que dejó a su primo invertir en ese negocio fracasado desde el primer momento. Ideas, ideas e ideas. Gente que apuesta por ellas y gente que las deja por los suelos. Mentes brillantes y mentes mediocres (y mentes terribles). Todo en un mismo mundo caótico en el que se supone que debes perseguir un incansable anhelo de felicidad hasta que te cansas y dices: no. Y asumes que vives en la infelicidad y que eso está bien, es aceptable, es correcto. No es ser menos que nadie aceptar que vamos a la deriva imparable y que nos vamos a dar de ostias muy claramente. He dicho.


To the whore who took my poems
Charles Bukowski.

some say we should keep personal remorse from the
poem,
stay abstract, and there is some reason in this,
but jezus;
twelve poems gone and I don't keep carbons and you have
my
paintings too, my best ones; its stifling:
are you trying to crush me out like the rest of them?
why didn't you take my money? they usually do
from the sleeping drunken pants sick in the corner.
next time take my left arm or a fifty
but not my poems:
I'm not Shakespeare
but sometime simply
there won't be any more, abstract or otherwise;
there'll always be mony and whores and drunkards
down to the last bomb,
but as God said,
crossing his legs,
I see where I have made plenty of poets
but not so very much
poetry.

Dios mío... es EL artista. 
Modern Crusaders - Enigma

miércoles, 24 de octubre de 2012

Intercesión


En el inicio hay una canción. Se expande sin límites y lo baña todo, el pueblo, el mundo, el universo. Hay una canción que retumba y sacude cada rincón, desestabiliza las vidas y resquebraja los cristales. Es la voz suave y el guitarreo incesante, sensual y empañado de emoción extrema. Hay una canción que lo dice todo, es como el susurrar del viento cuando las ventanas quedan entrecerradas. O como la lluvia sobre los árboles, o como el romper de las olas contra esos edificios altísimos que lo desafían todo. La canción se extiende por el mundo y lo absorbe. No decide nada, porque no es su responsabilidad. Esta canción sólo suena para quien quiera oírla e ilumina a aquellos que osan despertarse. Es sólo música al fin y al cabo. 


As though of hemlock I had drunk. - J.Keats.
Embriágame con tu suave poesía, poséeme, no tengas miedo. 

domingo, 21 de octubre de 2012

Miénteme


Maldita honestidad, ha anidado dentro de mí, como un incipiente dolor que se irá reproduciendo hasta que me plague entera. ¡Pero quiero ser artista! Ya no puedes, ya no puedes. ¡Pero allí hay una puerta! Cerrada para ti. ¡Pero, una ventana! ¿Acaso quieres matarte?
Te odio desde lo más profundo de mis entrañas, no quiero saber nada de ti, quiero que te vayas y te olvides de mí para siempre. Maldita honestidad. La armadura irá cediendo, el óxido me comerá viva, pero tú me devorarás de dentro hacia fuera. Le darás la vuelta a todo, desgraciada manipuladora. La verdad es sólo un punto de vista. Mi verdad es que debería enterrarte lejos, donde no pudieras encontrarme. Pero no podría hacerlo aunque quisiera, arrancaría mi propio corazón. 

sábado, 20 de octubre de 2012

Miedo

La niebla se espesa, lentamente, se cuela en los pulmones, lo hiela todo. El bosque se queda vacío. Todo está tan quieto. Siento un miedo tan profundo que no hay manera de dar un paso adelante. La niebla está en mi cabeza, lo ha poseído todo, es como una enfermedad. Los lobos aúllan, todo se queda más y más quieto. Sosiego absoluto. Nos rodean poco a poco, no hay prisa alguna porque no hay nada después de este momento. Es sentir el miedo, vivirlo, tocarlo si puedes. Alargo la mano, miro hacia delante. Tiene rostro, expresión, y se está riendo. No tiene piedad porque es valiente, y la muerte no es nada para él. ¿Él? Él puede morir a cada instante, nunca pisa sobre seguro, conoce y ama el riesgo desde lo más profundo de su sentido existir. ¿A qué puede temer el miedo? A nada. Se ríe tan fuerte que me tengo que tapar los oídos. Que se calle, por favor. Voy doblegando mi cuerpo y disfruto el frío. Es una tortura de lo más agradable. Las hojas escarchadas, las pisadas que las quiebran, son como una canción nocturna. Puedo oírla, apreciarla. Oh, es una música tan preciosa. El miedo me envuelve por completo y me engulle, y una vez dentro ya sólo hay oscuridad.

Hierro ardiente


Se levantaron las cortinas. Todos los focos la iluminaban, la deslumbraban. Esperaban algo de ella, quizás un monólogo, una explicación, una canción, una súplica. Sin embargo, no sabían que no tenía voz. No estaba nerviosa, no tenía miedo, no era orgullo ni frustración. Es que no tenía voz. Pero nadie entendía las señas. De pronto todo empezó a arder. El escenario se levantaba como mil demonios, querían su lugar, el que les correspondía. Ella no tenía voz pero tenía agallas, y no le importaba quemarse a la vista de todos los espectadores, jueces, idiotas en general. Era puro espectáculo. Era su alma haciendo su mejor papel. Quería quemarse entera hasta que no quedara nada más que un aplauso para siempre, en su memoria, en la memoria de todos, demonios, hombres, Dios. No era injusto, al contrario de lo que muchos pensaron al oír la historia. Era su decisión. Ella decidía darse el gusto de su vida muriéndose allí, pesando en la conciencia de todos, volando libre en las llamas que parecían devorar el cielo con su incesante furia, su grito histriónico, su agonía sofocante. No le importaba nada porque no tenía miedo, y si no tienes miedo nada te frena. De vivir, de morir, de decidir. 


viernes, 19 de octubre de 2012

Inside the rabbit hole, and down, down, down.


A veces quiero ser como el compás de Donne, moverme en el momento justo y trazar las líneas precisas. A veces lo consigo y a veces no. A veces hago cuadros perfectos y a veces hago estridentes deformaciones, ondas fucsia y de mil colores. 
Todo está bien. 
Cuando finalmente llegue al suelo, me abriré la cabeza y escribiré con sangre en las paredes: ¡cómo me he divertido!



Only Happy When It Rains - Garbage

miércoles, 17 de octubre de 2012

Señas


Voy a escalar un poco más para ver el jardín desde lo más alto que pueda. Quizás los sinuosos caminos que me parecían imposibles tienen ahora un sentido, una dirección, un fin. Las aguas avanzan inexorablemente, erosionan la piel y crean un surco por el que mis emociones deben resbalar, bañarme entera y darme forma. Es un proceso de destrucción tan encantador que me es imposible pararlo.

He dedicado un momento a sentir la tierra mojada bajo mis pies: se han hundido. Un minuto más y la raíz será tan fuerte que no podré moverme nunca más.

Alicia me grita desde ahí abajo, desde el laberinto, quiere que le haga señas de que todo va bien. Curiosa compañera, valiente corazón. Prepárate para el agua, porque mis lágrimas caerán directas en tu cabeza.  


martes, 16 de octubre de 2012

Vivir en las olas


Y pasar por las viñetas, escoger los colores, el diálogo, pintar cada situación única y hacerla inmortal. Es esa necesidad de mantener el momento congelado, de alquilar una habitación para siempre y recluirse en felicidad. Sé que en cualquier momento se abrirán las ventanas de par en par y el gallo cantará y puede que llueva. Pero es que amo la lluvia casi tanto como las noches de verano, así que no hay miedo.

Voy a bailar hasta que se me rompan los pies.

First Day Of My Life - Melanie C


P.D.: Leerme provoca esquizofrenia aguda. Sólo aviso. 

domingo, 14 de octubre de 2012

Romperse


El sentimiento de implosión inminente va a más. Es como si sintiera el redoble de los tambores a lo lejos. Y cada vez se acerca más, y terminará por devorarme.

Cuando todo oscurezca, podré desenterrar lo que hay escondido en mi jardín. Alicia también estará allí. Juntas cavaremos toda la noche si hace falta, no dejaremos un rincón sin revolver. Puede que encontremos cosas bonitas, cosas que valga la pena rescatar, sacar del barro y llevarlas a lugar seguro. Y ya de paso, quizás Alicia pueda ayudarme a decidir qué cosas debiera dejar allí. De todos los ropajes que acaban pesando tanto…

Acabaré volviendo a casa en pelotas.




viernes, 12 de octubre de 2012

Ceguera



Siempre he pensado que el pasado se reescribe cada vez que pensamos en él. Los recuerdos se modifican, dejan de ser representaciones fieles de lo que pasó una vez. Todo se distorsiona en el maldito cerebro, a veces para bien, a veces para mal. Cuando recuerdo algo, intento pensar siempre que únicamente el sentimiento es fiel; la imagen, el sonido, el olor, no son nada más que esperpento. 

Hasta aquí la reflexión estúpida del día. 
Por cierto, hoy en clase hemos aprendido a amar 'absolutamente'. Sounds great. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Don't try to wake me in the morning / 'cause I'll be gone


Siento que en cualquier momento todo puede expandirse infinitamente y rebotar en mi cabeza. Es como si las luces se apagaran por momentos, lo dejaran todo comido por una oscuridad total, y me absorbieran.
Y luego despierto y oigo la voz de alguien a quien quiero odiar diciéndome que ame absolutamente. 
Pero si ya lo hago. Maldito Joyce, no me des órdenes. 


martes, 9 de octubre de 2012

Laberinto


Alicia ha decidido construir un laberinto para perderse. El bosque a secas es aburrido, desnudo y frío. La humedad se la come hasta los huesos y para eso quiere el laberinto. Una vez dentro, las paredes la protegerán del exterior, los vientos y las borrascas se quedarán fuera de alcanzarla, las voces acusadoras, las más benevolentes, todas fuera. Quién las quiere, quién las necesita. Cuando llegue el invierno no se morirá de frío bajo las capas y capas de nieve que pronto la cubrirían. Estará salva en su laberinto. Quizás no sea valiente, quizás no se la recuerde luchando con los demás en el bosque, dando su vida por ideales que no entiende. Alicia se cobijará en su laberinto de altísimos muros, allí permanecerá todo el invierno y cuando el frío glacial haya pasado, saldrá y se paseará por el bosque, sembrado de cuerpos de aquellos que intentaron ser más que el frío. 


¿Y si no consigue salir? 
Bueno, es un laberinto, no sería tan raro.

- Gatito de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
- Eso depende en gran parte del sitio al que quieras llegar.
- No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia. 
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes.

Sobadísima cita, pero me es muy necesaria.


lunes, 8 de octubre de 2012

Yes, a just Joyce!


Hoy he llegado a una conclusión difícil de asimilar. Iba yo por la vida tranquilamente cuando de repente paro, pienso y me doy cuenta: estoy enamorada. Locamente enamorada. Ha pasado cuando estaba en clase, leyendo un fragmento del capítulo tercero de A Portrait Of The Artist As A Young Man (libro que estoy leyendo por segunda vez ya que suspendí esta asignatura el curso pasado), y lo he sentido. 
Desde que empecé a estudiar a Joyce he tenido la impresión de que quería odiarlo, no sé por qué. Simplemente no me caía bien. Pero este año, cuando por segunda vez vuelvo a oír lo mismo sobre él (y esta vez escucho)… Todo es diferente. Creo que Joyce es como yo un poco, empiezo a entenderle. Es un apasionado, un ser convicto en sus sentimientos, prisionero de su mente crítica y su corazón siempre en un puño. Lo amo y me quiero casar con él. Y, Dios me perdone, cuando me acabe este libro pienso leerme otro suyo, y otro, y otro… Hasta que me desenamore y pueda odiarle en paz.

"A sin, an instant of rebellious pride of the intellect (…)".

Recomiendo fervientemente el blog de un amigo, podríamos decir que casi recién estrenado. Promete mucho, mucho, mucho. 

"Goodbye Stephen, goodbye!"


PD: dedico este post a mi tía, que ha amado a Joyce... from the very beginning. 


domingo, 7 de octubre de 2012

Sweet solitude of the soul.

Últimamente intento estar atenta al sonido de las palabras.
Cuando la gente de tu alrededor vuela lejos, al principio sólo sientes tristeza, pero tras levantar la máscara, toca lidiar con una misma en una acojonante soledad. Este es un año de descubrimiento y tratamiento. Espero salir viva.

"There are many people who come back
After the doctor has smoothed the sheet
Around their body
And left the room to make his call.

They die but they live."
The Light the Dead See, Frank Stanford (poema completo aquí)

I just can't get enough.




viernes, 29 de junio de 2012

Paso diez.


Tonight I wanna give it all to you
In the darkness
There's so much I wanna do
And tonight I wanna lay it at your feet.

María miró a su alrededor una última vez y avanzó segura hacia el altar. Si algo de bueno tenía todo aquello es lo mucho que algún día se reiría. 
Todo el discurso, las miradas, el sudor. La iglesia olía tan mal. El traje de novia le apretaba por todos lados y los zapatos le habían hecho llagas. Un poco podía entender cómo se sentía Cristo allí arriba. 
¿Qué tal amigo? Sí, sí, te entiendo. 
Se hacía largo e interminable, pero miró a Sergio a los ojos y pensó en lo mucho que algún día se reiría de esto. 
Cuando salieron la gente se apelotonó en la puerta, todos querían disparar sus dardos de arroz que hacen explotar a las palomas. Consiguió sonreír bastante y ser amable con todos. El coche que los llevaba al restaurante era largo, negro, un ataúd. Y al llegar tuvo que escuchar discursos, brindis, felicitaciones y demás tonterías que nadie sentía y a nadie le interesaban. Pero pacientemente esperó y pensó que se reiría mucho, sí. 
Por fin llegó el gran momento. María cerró la puerta y ajustó bien todas las ventanas. Comprobó que las habitaciones contiguas estuvieran vacías, como ella había pedido expresamente. Todo en orden. 
- ¿Va todo bien? ¿Vienes a la bañera?
- Sí, ya voy. - pensó en reírse en ese momento, pero no. Se suponía que tenía que ser romántico. 
Abrió la maleta y repasó su equipaje: una preciadísima colección de cuchillos de cocina que ella había colocado entre los regalos de boda. ¿Quién iba a sospechar? ¿La novia quiere llevarse un regalo en su viaje de bodas? Claro, que haga lo que quiera. 
Todas las lámparas estaban apagadas y sólo entraba la luz de una farola de la calle a través de la ventana. Iluminaba el acero de los cuchillos y brillaba. Estaban tan limpios que pudo ver su propia cara reflejada en ellos. Su cara quemada y deforme. Su único ojo útil. Su boca que siempre sonreía un poco más de lo que a ella le gustaría. Deslizó un dedo por el cuchillo y brotó un poco de sangre. A veces necesitaba comprobar que seguía siendo humana y no un animal amorfo. 
- ¡Pero ven ya, que el agua se enfría!
- Sí, ya voy. Voy. 
María se puso un picardías blanco de satén y se sacó los zapatos. 
- Voy.
Cogió los dos cuchillos más grandes que encontró y se los llevó con ella al baño. Se acercó y le besó en la espalda. Se miraban los dos al espejo. María sonreía. 
- ¿Sabes qué es lo único bueno que hemos sacado del accidente? 
María le miró y esperó a que respondiera varios segundos. 
- Que ahora, siempre, siempre me sonríes. Nunca volverás a estar triste.
Lo apuñaló diez veces en la cara. Le clavó hondo cada vez, una en un ojo, una en la nariz, una en la boca... Luego le cortó las cejas, las orejas, le arrancó todos los dientes mientras aún estaba consciente. Le atravesó el cráneo, y cuando tuvo el cuchillo bien hundido, removió para masacrar su cerebro. Cuando hubo terminado con la cara, le apuñaló el corazón. Luego le amputó piernas y brazos. Metió su cuerpo descuartizado en la bañera, el agua se estaba enfriando. Ella se metió luego. Conectó la cadena de música y encendió una vela. 
Era el paraíso. 

There's so much I wanna do
And tonight I wanna lay it at your feet.

jueves, 28 de junio de 2012

El intermedio termina pronto.

Sólo quiero anunciar que debido a los exámenes y demás asuntos he tenido esto abandonado, pero en julio vuelvo con más fuerza y más historias. Y sí, con los pasos que todavía nos quedan.
Invito a enviarme ideas desde ya.
Saludos parisinos.