viernes, 9 de noviembre de 2012

El bosque


Ha recorrido los campos solo y ya no siente más que la lluvia, que lo acaricia incesantemente. Hace frío pero su cuerpo está caliente, como si el presagio de vivir fuera más y más fuerte a medida que se acerca a la meta. Mira al horizonte y ve tantísimas clases de verde y azul que no puede asimilarlas todas. Se deja fascinar, es un caminante, un observador del mundo. A veces echa a correr sin motivo, sólo por sudar y oírse respirar más fuerte. Otras calla y se limita a escuchar al mundo que lo rodea. Y lo que lo envuelve es tan auténtico y tan puro que hablar siquiera sería un pecado. Cuando se acerca la noche el viento se vuelve frío, pequeños trozos de hielo en su cabeza. En su interior el fuego lucha por mantenerse vivo. Se acurruca y espera a que el sol lo caliente de nuevo. Es un caminante y sólo camina, camina del todo. 
Al final canta una alondra, los primeros rayos. Parece que ha tenido suerte una vez más. 


2 comentarios:

  1. Buf. Et voto simbòlicament per guanyar els vuit milions de corones sueques.

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  2. No sé si entenc el que vols dir-me, ets massa enigmàtic! Guapo! =)

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