sábado, 2 de febrero de 2013

Un poco de alegría no va mal


Qué coño. Siempre me he considerado una persona feliz. Esta racha acaba hoy. Ya basta de mirarse al espejo y no acabar de encontrarse a uno mismo. Si sólo nos tocáramos con las manos, en vez de buscar reflejos con los ojos traicioneros. Y no critico al espejo, pobre objeto, tan útil, tan servicial, se lleva siempre la peor parte. ¡Malditos ojos! Os arrancaría a veces, capaces de ver tanta belleza y tanta fealdad indiscriminadamente, incapaces de clasificar cada cosa en su cajón. Pero no. Me quedaré con mis ojos, de algo sirven. Al menos no me estampo contra las farolas (bueno, dejemos lo metafórico a un lado por esta vez). No hay farolas hoy. No hay golpes. ¡Respira! Hoy es un buen día. Id y difundid la palabra. 

Y por eso de ser un pelín más cursi…

3 comentarios:

  1. Per favor, escrius TANT bé. Soy indigna de usted gran maestro

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  2. Aish Mireia, em faràs posar vermella. Me n'alegro que t'agradi baby, significa molt per mi. Ets quasi llicenciada i tota una autoritat! =)

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  3. "Id y difundid la palabra... ¡DIFUNDIDLA! (Nelson Muntz). Pobres espejos y pobres ojos, siempre criticados y nunca queridos...

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