jueves, 25 de julio de 2013

Llueve sobre mojado

- ¡Alicia! ¡Alicia! ¡Te has vuelto a quedar dormida! 

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Las agujas de un reloj en el espejo van al revés, y sin embargo el tiempo pasa igual. Los reflejos envejecen igual que el original. Nada tiene sentido. Si el espejo es el inverso, el otro, el opuesto. ¿Por qué? 
Qué duro es darse cuenta de que las cosas que deseamos, las cosas en las que creemos, no las tendremos, no son necesariamente ciertas. Un momento de silencio infinito en el que el espejo se rompe. Y mil pedazos de imágenes de mí se desperdigan. 

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"I had that familiar conviction that life was beginning over again with the summer". - F. S. Fitzgerald, The Great Gatsby

lunes, 22 de julio de 2013

Reflexiones del museo (I): El sena, de Pere Ysern

Que alguien rompa este silencio sepulcral con un alarido, un eructo, un golpe contra la pared, un estallido, un lloro suave. Que alguien se lleve de aquí este blanco puro y me lo manche de colores, quiero ver verde y azul y rojo y amarillo y naranja en las paredes y un techo rosa o fucsia. Que alguien escriba ahí arriba que no estamos solos, que alguien convenza a los guardas de que dejen sonar las alarmas sin más. Que abran la puerta y la hagan chirriar, que vengan aquí a mi lado a cantarme villancicos en pleno julio. Lo acepto todo menos el silencio y este blanco. 


martes, 9 de julio de 2013

Mi hombre de a pie

Estos días me he dado cuenta de algo bastante curioso. Entre el gentío que sale a la calle todos los días a disfrutar de las vacaciones y el calor infernal hay un pequeño hombre. Un personajillo que camina entre toda esa gente y va evitando ser aniquilado de un pisotón. Corre bastante rápido y sólo se para de vez en cuando, va con una cartera de mano con quién sabe qué dentro, y debe ser importante porque la protege con su minúsculo cuerpo. Nadie repara en él. Y él corre, y corre, lleva su cartera a algún lado. Siempre va a pie y tiene que esquivar a los perros curiosos que lo olisquean e intentan comérselo. Pero él es un tipo duro, anda por las calles llenas de gente, con prisa, respira agitado, suda en su pequeño traje del tamaño de un dedal. Lleva su cartera a algún lado. Hace caminos distintos, observa a los gigantes que lo rodean, piensa quiénes deben ser y a dónde van con tanta prisa. Pero no puede detenerse mucho tiempo, mira su cartera y recuerda que el tiempo apremia, cada minuto cuenta. En un momento todo puede cambiar y él lo sabe, así que decide seguir y llevar su cartera a algún lado. Deja un rastro verde por donde pasa y huele a submarino. 


P.S. "The least of things with a meaning is worth more in life than the greatest of things without it", Carl Jung.